Toda nuestra vida
Caminando hacia burbujas eternamente desvanecientes;
Árboles verdes
Que estarán secos cuando lleguemos.
Troncos chamuscados.
Yo he abandonado tronos y encontrado
Que la corona había sido fundida en silencio;
Volví como príncipe a reinos desiertos
Y contemplé el frío que llevaba, vientos voraces.
Bóveda celestial, se ve oscura pero no hay tormenta
¿Día? ¿Qué es la noche qué es el día?
Solo conozco escritos interminables y sin significado
Tramados por dioses esquizofrénicos
Y hechiceros con un enfermo sentido del humor.
¿Me convertiré yo también, acaso, en uno de ellos?
- Shhh, no preguntes. Estan por todas partes, y sus ojos escuchan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario